Texto YVONNE SOLÉ y fotos: FÉLIX LORENZO
¿Quién no se ha planteado alguna vez escaparse a Japón para acercarse a la cosmopolita Tokio, conocer la tradicional Kioto, desplazarse en el famoso tren bala y degustar sashimi preparado con el atún más fresco o acudir a una ceremonia de té oficiada por una auténtica geisha? Sin embargo, si quieres salir de la ruta más típica, acércate hasta Okinawa y sus islas, porque son el secreto mejor guardado de Japón.
Otro país dentro de Japón
La prefectura de Okinawa, constituida por unas 160 islas, es considerada como otro país por los propios japoneses, en parte debido a su lejanía del Japón continental (a 3 horas en avión desde Tokio y más cerca de Taiwán que de Japón), pero también por sus tradiciones y culturas propias. Antaño, Okinawa fue un reino independiente llamado Ryukyu y de aquella época perdura el idioma y la gastronomía. Es también en esta prefectura donde se encuentran las playas más bellas del país (muchas de ellas vírgenes) con aguas turquesas y cristalinas arropadas por arrecifes coralinos, arenas blancas y finas como la harina y un clima subtropical que permite el crecimiento de una vegetación exuberante y fauna autóctona. ¿Se puede pedir más?

Taketomi, la isla donde no pasa el tiempo
El archipiélago de Yaeyama queda a 450 km al sureste de la isla principal de Okinawa. La isla de Ishigaki es el punto de partida ideal para explorar algunas de las islas circundantes, como Kuroshima, Kohama o Taketomi, ideales para excursiones de un día, ya que están muy bien comunicadas por ferry. Taketomi es la más cercana, a tan solo 10 minutos de distancia, y también en la que más se aprecia que el tiempo en Okinawa transcurre más despacio. Su capital, también llamada Taketomi, es un pequeño pueblecito (la isla tan solo tiene unos 300 habitantes) en el que se concentran casitas bajas de arquitectura tradicional, con tejados de teja roja en los que no falta la shisa, un pequeño dragón de piedra que protege los hogares de los espíritus malignos. Además de recorrer el centro a pie o en un pintoresco carro tirado por bueyes de agua, puedes optar por alquilar una bici y recorrer la isla por sus caminos de arena dorada. Una de las paradas obligadas es la playa de Kondoi. Con su forma de media luna, arena blanca y agua transparente a 26ºC, es ideal para hacer esnórquel o –cuando hay marea baja- acercarse hasta el banco de arena que emerge a unos 100 metros de la costa. Si vais a pasar la noche en la isla, este el mejor sitio para disfrutar de la puesta de sol. Además, desde aquí se divisa la isla de Iriomote, que también merece una visita. Se la conoce como la Galápagos del este al estar cubierta por una densa selva y es el hogar de animales en peligro de extinción, como el gato salvaje de Iriomote.
Kanji, la playa de estrellas
Justo al lado de Kondoi queda la playa de Kanji, que proporciona sombra natural gracias a las hileras de higueras de Bengala que bordean la arena. Lo que hace especial esta playa son las minúsculas estrellitas que están mezcladas con la arena. Se trata de trozos de concha que con el desgaste del agua han adquirido esta particular forma. Eso sí, ármate de paciencia para encontrarlas.

Una isla playa para ti solo
Si lo que buscas es intimidad y soledad, puedes alquilar una embarcación para ir hasta hamajima – que se traduce como la isla playa- un pequeño banco de arena a media hora de Ishigaki en forma de media luna en el que podrás sentirte como Robinson por unas horas (mientras dura la marea baja). En cuanto la marea sube, la isla desaparece como por arte de magia. No olvides llevar bebida, una protección solar y algún tentempié para pasar una tarde única.
La mejor ternera del mundo
Y hablando de comida, Ishigaki presume de criar la mejor carne de ternera del mundo, con la que se preparan deliciosos platos que no puedes dejar de probar. Una opción igual de popular y bastante más económica es el yaeyama soba, con fideos de diferentes grosores, caldo de atún y trozos de cerdo cocido. Se puede complementar, entre otras cosas, con el amargo goya, el vegetal más famoso de Okinawa. No puedes irte de Okinawa sin haber probado el chanpuru (significa mezclar), un plato a base de verduras fritas, tofu y cerdo.

Miyako y sus maravillosas playas
Un poco más cerca de la isla principal de Okinawa –a 300 km- se sitúa la región de Miyako, de tan solo ocho islas. La isla de Miyako es la más grande y su encanto reside en su maravilloso paisaje litoral, considerado uno de los más bellos de Japón. Alguno de los puntos más espectaculares son la coqueta playa de Sunayama con formaciones rocosas, agua turquesa y arena finísima, a la que se accede por un caminito en el que os encontraréis con unas enormes aunque inofensivas arañas; la playa de Yonaha Maehama, siete kilómetros de extensión de arena blanca con vistas a la isla de Kurima –las puestas de sol son espectaculares-; o la playa de Yoshino, la mejor para practicar esnórquel gracias a su impresionante barrera coralina que da cobijo a colorida fauna marina.
Miyako está unida a tres islas más mediante unos larguísimos puentes, uno de ellos, Irabu ohashi, es el más largo de Japón. Conectan con Ikemajima, Kurimajima e Irabujima, por lo que visitar estas islas y sus playas es muy fácil.
Relax en los onsen, los spa japoneses
El colofón para acabar el viaje es relajándose –aún más, si cabe- en los famosos onsen, los baños de aguas termales tan tradicionales en Japón. Suelen tener dos zonas separadas por sexo ya que no está permitido el uso de bañador. La experiencia es única: un baño al aire libre con agua (muy) caliente proveniente de una fuente termal natural. Durante el día se puede admirar la naturaleza que lo rodea y de noche el cielo y las estrellas –al haber poca contaminación lumínica el panorama es bellísimo.
Aunque si prefieres una opción más occidental puedes probar las instalaciones del resort Shigira que ofrece un baño al aire libre y una espaciosa piscina “jungla” adecuada para ser disfrutada también en pareja.

CÓMO LLEGAR
Air France http://www.airfrance.es/
Desde España, los pasajeros pueden viajar desde 6 aeropuertos españoles (Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Sevilla y Valencia) y enlazar rápidamente en París-Charles de Gaulle hacia la red de vuelos de Air France en Japón.
Los vuelos están equipados con todas las comodidades, una cuidada gastronomía, un completo programa de entretenimiento a bordo.
Una vez en Japón la aerolínea nacional, All Nippon Airways www.ana.co.jp conocida como ANA, es la mejor opción para los vuelos domésticos para llegar hasta Miyako e Ishigaki desde Osaka o Tokio y también entre islas.
Dónde alojarse
En Miyako El resort Shigira ofrece diferentes tipos de alojamientos según las necesidades de los huéspedes. Allamanda Shigira Bayside Suite consiste en suites de lujo algunas con piscina privada, mientras que The Shigira son 10 villas –todas con piscina privada-. www.nanseirakuen.com
En Taketomi, Si quieres experimentar el auténtico estilo de vida okinawense el Hoshinoya Okinawa es tu resort. Inspiradas en la arquitectura tradicional y el estilo de vida de la isla, sus suites son un verdadero oasis de tranquilidad y su gastronomía te permitirá descubrir nuevos sabores y texturas. http://hoshinoyataketomijima.com/en/
Dónde comer
En Miyako
Jodogahama Marine House
https://jyodogahama.jp/ especialidad en ramen.
Este restaurante situado en la zona de Josogahama es un lugar pintoresco que representa a la isla de Miyako. Desde su interior se puede disfrutar de unas espectaculares vistas del mar.
Usagiya Miyakohima.
basado en la cocina tradicional de la isla también ofrece platos de cocina creativa de especialidad
En Usagiya, puedes disfrutar de actuaciones en vivo de Sanshin todos los días, desde canciones folclóricas clásicas hasta música pop de Okinawa.
En Taketomi
Restaurante Takenoko https://soba.takenoko-taketomi.com/ considerado como el mejor restaurante de la isla para probar el soba Yaekama. Es posible encontraros con una cola considerable pero la rotación es bastante rápida y realmente la calidad vale la pena
Raestaurante Garden Asai http://garden-asahi.okinawa/ platos elaborados con ingredientes del archipiélago Yaeyama en un relajado ambiente.