AITUTAKI, la Joya Escondida de los Mares del Sur.




Las Cook son bastante más que un puñado de islas escampadas por los Mares del Sur. Playas paradisíacas de arena blanca y aguas turquesa, buen submarinismo, selvas que explorar y por si esto fuera poco, una música divina que te transporta a la polinesia más auténtica y evocadora.

Sus 15 islas están situadas en el Océano Pacífico Sur, entre Hawái y Nueva Zelanda, ocupando una zona de 1.800.000 kilómetros cuadrados de océano, a pesar de que apenas ocupan 240 kilómetros cuadrados de tierra. La población se concentra en la isla de Rarotonga (13.239 habitantes según el censo del 2015), donde se encuentra el aeropuerto internacional. Hay también muchos ciudadanos de las islas Cook que viven en Nueva Zelanda, particularmente en la isla Norte.

El archipiélago, compuesto de 15 islas y situado entre Hawái y Nueva Zelanda, se puede dividir en dos grupos. El grupo del norte es perfecto para exploradores y aventureros ya que sus seis atolones están prácticamente inexplorados. Sin embargo, es el grupo del sur, concretamente las islas de Rarotonga, Aitutaki y Atiu, las que concentran el turismo. Tampoco se trata de un turismo masificado, más bien lo contrario. En las islas no hay edificios de más de dos pisos de alto, ni siquiera semáforos, todo gira a ritmo lento y pausado en un clima benigno y rodeado de playas de arena blanca que invitan a relajarse. Una de las ventajas que poseen Las Cook es que todavía no han sido explotadas y continúan siendo vírgenes.

Las islas Cook desde el aire

Aitutaki, la reencarnación del paraíso. Está considerada como la isla más bella de los Mares del Sur. La isla principal es de formación volcánica y en ella se encuentra el Monte Maungapu con 124 metros. Un triángulo de 45 kilómetros de perímetro, compuesto por doce islotes o motus de coral, en los que no vive nadie, rodea a modo de collar de perlas la laguna más bella de todo el Océano Pacifico. Mide 50 kilómetros cuadrados y únicamente cuenta con tres metros de profundidad. Gracias al efecto que produce la luz del sol tropical, cambia de color acompasadamente en un amalgama de tonos verdosos. Sus templadas aguas no bajan nunca de los 22°C, llenas de diminutos peces de coral y de tridacnas, enormes almejas que llegan a pesar hasta 200 kg, y que se crían en el fondo de la laguna.

Para conocer los vestigios de la isla nada mejor que acudir a Aitutaki Punarei Culture Tours. Ngaa es uno de los guías, aunque, según explica, su nombre completo es Nagaakaara Kita Taria Pureariki, algo imposible de pronunciar para cualquier turista. Él es el encargado de enseñar todo lo que rodea a la cultura antigua, los mitos, las leyendas y las formas tradicionales de sus antepasados en las Cook. El tour evidentemente también es una buena manera de descubrir la historia, las técnicas tradicionales, el arte y las creencias de los habitantes de Aitutaki. El recorrido concluye con una fiesta tradicional (umu kai) que incluye una comida a base de productos cultivados en el mismo lugar y cocinados en una especie de horno ubicado bajo tierra. También se visita un lugar histórico creado antes de la llegada del cristianismo en el que se encuentran varias piedras sagradas. Algunas a simple vista transmiten incluso la sensación de ser grandes animales solidificados.

Teatralización de la cultura ancestral de Aitutaki

Según Ngaa uno no puede irse de las Cook sin haber estado antes en One Foot island, una especie de séptimo cielo. One Foot Island es la isla más pequeña de Aitutaki. También se la conoce como Tapuaetai y es una de las 22 islas que compone el atolón. Sólo se puede llegar hasta aquí a través de un corto viaje en barco desde la isla principal. Tiene unas vistas excepcionales y en una pequeña cabaña se ofrece a los que desembarcan la posibilidad de estampar el pasaporte con el sello de la isla, una diminuta huella del pie. Su belleza es tal, que fue galardonada como «Leading Beach de Australia» en los World Travel Awards, celebrada en Sydney en junio de 2008. La isla está deshabitada, pero se pueden comprar artesanías en una pequeña tienda local. Las playas de One Foot son de arena blanca, y el agua es cristalina. Esto no es sólo un paraíso para los submarinistas, sino también para aquellos que quieran disfrutar del sol, la playa y la arena. Una buena manera de despedirse del paraíso terrenal.

El crucero Paul Gauguin surcando la polinesia

Hubo una época en que volar no significa pasar tediosos controles, asientos estrechos y comida poco apetecible. En los años 60, una de las mejores compañías del momento, la TEAL cubría las 4.700 millas que separan Auckland en Nueva Zelanda con Papeete en Tahití, haciendo escalas en Fiji, Samoa y Aitutaki. Era la llamada “Ruta del Coral”. Sus hidroaviones no tenían clase turista, ni se podían hacer upgrades, aquí todo el mundo viajaba en primera clase, en cómodos sofás, disfrutando de suculentos platos servidos en delicadas porcelanas, manteles de lino y cuberterías de plata. El precio del trayecto era de 30 libras, el equivalente en aquella época al salario de un mes y medio. Estos aviones volaban a tan sólo 200 metros por encima del mar, y cuando el tiempo arreciaba los pasajeros se veían obligados a pasar noche en la diminuta isla de Akaiami. Fue el único aeropuerto internacional del mundo ubicado en una isla deshabitada, situada en medio de la legendaria laguna de Aitutaki, con sus bailarines polinesios y cócteles en la arena blanca, en una “terminal de tránsito” de la que ni al mismísimo Tom Hanks le hubiese apetecido abandonar. Por estos lares hicieron escala acaudalados hombres de negocios y celebridades de la talla de Gary Cooper, Cary Grant, John Wayne, Graham Greene , Noel Coward y Marlon Brando, que fue uno de los últimos pasajeros.

DONDE DORMIR:

The Aitutaki Lagoon Resort & Spa. www.aitutakilagoonresort.com Motu Akitua, Aitutaki, 000 Amuri. Aitutaki.

Este complejo de lujo está situado en una isla privada y ofrece bungalows frente a la playa y sobre el agua, con vistas panorámicas de la laguna de Aitutaki. Dispone de restaurante, bar, spa y piscina frente al mar. Los bungalows están equipados con aire acondicionado, TV vía satélite, reproductor de DVD, nevera y porche con tumbonas. También tienen duchas al aire libre y acceso directo a la laguna. Todas las mañanas se sirve un desayuno tropical incluido en el precio, que contiene fruta fresca, pasteles horneados, cereales, zumo, té y café. El Aitutaki Lagoon Resort ofrece actividades, como windsurf, piragüismo, snorkel y actividades culturales, de manera gratuita. En este hotel es posible alquilar kayaks, así como motocicletas, bicicletas o incluso un coche para recorrer la isla o reservar un viaje organizado. También se organizan inmersiones, pesca en alta mar, cruceros de la laguna y muchísimo más. Además de todo lo mencionado también hay acceso a canoas gratuitas, kayaks, tablas de windsurf, equipo de snorkel, voleibol playa, paseos por el arrecife y muchísimo más. El hotel cuenta con dos restaurantes que ofrecen una excelente comida y entretenimiento. Se puede disfrutar de un cóctel antes de la cena en Are Kai Kai Restaurant o probar la comida junto a la playa en el Ru Bar & Grill. Cada noche hay espectáculo polinesio, que incluye baile y tambor tradicional junto a la playa. Aitutaki Lagoon Resort & Spa es el único resort ubicado en una isla privada de todas las Islas Cook. Es un romántico refugio, idílico y además se puede disfrutar de unas vistas impresionantes a la laguna, playas de arena blanca, champán, y cenar bajo la luna y las estrellas del sur. Es el último refugio de los Mares del Sur.

Atardecer en el Aitutaki Hotel Pacific Resort.

COMO LLEGAR

Evidentemente, ni desde España y ni desde ninguna ciudad europea hay vuelos directos. Salvo algún crucero, su única conexión son los vuelos de Auckland, Papeete y el enlace semanal directo de Air New Zealand (www. airnewzealand.es) entre Rarotonga y Los Ángeles. Se puede viajar a Los Ángles por apenas algo más de 600 euros en temporada baja y por unos 8.00 euros en temporada alta. Desde Los Ángeles, por el momento, la única compañía que opera vuelos hacia las Cook es Air New Zealand. Esta compañía opera 14 vuelos diarios desde Auckland, uno desde Los Ángeles y otro desde Sídney.

GASTRONOMÍA

Uno de los platos más emblemáticos de Aitutaki es el “Ika Mata”, una deliciosa ensalada de pescado crudo marinado en leche de coco y jugo de limón, sazonada con verduras frescas y hierbas aromáticas. Este plato fresco y vibrante es un reflejo perfecto de la influencia polinesia en la cocina local. Los mariscos frescos son una parte integral de la dieta en Aitutaki, y los visitantes pueden disfrutar de una amplia variedad de delicias marinas, desde langostinos y cangrejos hasta pulpo y calamares, preparados de diversas formas, como a la parrilla, a la plancha o en deliciosos guisos. Además de los mariscos, la isla también ofrece una gran variedad de frutas tropicales frescas, como piñas, mangos, papayas y cocos, que se utilizan en una variedad de platos y postres, como el popular “Poke”, una ensalada de frutas frescas servida con un toque de jugo de limón y azúcar. Para los amantes de la carne, Aitutaki ofrece una variedad de platos tradicionales como el “Umu”, un festín cocinado bajo tierra que incluye carne de cerdo, pollo, pescado y vegetales, todo sazonado con hierbas y especias locales. Y no se puede hablar de la gastronomía de Aitutaki sin mencionar el “Kai kai”, una fiesta comunitaria donde los lugareños comparten comida, música y bailes tradicionales, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la cultura y la hospitalidad de la isla.

Aitutaki Lagoon Resort & Spa Hotel.

MÁS INFORMACIÓN

Turismo de las Islas Cook http://www.cookislands.travel

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