SH VEGA. Un crucero inolvidable por Islandia con Swan Hellenic.

Una expedición circular a bordo del SH Vega explorando los rincones más inaccesibles e inexplorados de la costa islandesa colmada por cascadas y fiordos impresionantes cubiertos de flores de lupino y frailecillos revoloteando.

Aunque la mayoría de la gente explora Islandia en coche o autocaravana, el SH Vega de Swan Hellenic ofrece la posibilidad de circunnavegar esta isla geológicamente activa. El barco de expedición, de cinco estrellas, fue diseñado para viajar a lugares lejanos y regiones polares remotas con estilo y comodidad. Un crucero de 9 días para poder conocer Islandia en profundidad y visitar puertos de escala a los que ni siquiera los vehículos pueden acceder ya que no hay carreteras.

Swan Hellenic incorpora un elegante estilo escandinavo en el diseño. Su funcionalidad, simplicidad y las hermosas líneas limpias decoradas con una paleta de colores cálidos se aprecia en cada uno de sus camarotes. El SH Vega también ofrece lo último en tecnología de crucero con un casco reforzado contra el hielo PC5 y un sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico de 4,6 megavatios con reducción catalítica selectiva, que hace que el viaje alrededor de la isla y otras expediciones sean mucho más apacibles para los pasajeros.

Frailecillos.

Skálanes nature reserve, a unique private nature reserve located on a once-abandoned farmstead, showcases the incredible flora, fauna and ecosystems of the region. The 677 metre (2,224 ft) coastal cliffs are home to more than 40 different species of birds.

Un atento personal se ocupa de las necesidades de los huéspedes. Cuenta con tres restaurantes, que incluyen excelentes vinos internacionales seleccionados por el sommelier. Una parrilla cerca de la terraza de la piscina invita a los pasajeros a disfrutar de una comida al aire libre cuando el tiempo lo permite. También hay una biblioteca llena de materiales de investigación y lectura, así como un spa para tratamientos corporales y masajes, y una sauna.

La cascada Dynjandi, la Joya de los Fiordos del Oeste.

Zarpamos del puerto de Rekjavik con 107 pasajeros y 122 miembros de la tripulación, lo cual implica que por cada pasajero había más un miembro del staff, un detalle no menor, que implica un excelso servicio cuidando cada uno de los detalles para conseguir que los viajeros se sientan incluso mejor que en su propia casa.

A la mañana siguiente recalamos en una bahía en el corazón de los fiordos del oeste de Islandia frente a la cascada de Dynjandi, una joya natural que cautiva a todos los que se aventuran a conocerla. Las zodiacs van y vienen acercando desde la nave nodriza grupos de 10-12 pasajeros hasta la costa. Desde allí una agradable caminata por un angosto sendero lleva hasta la base de la cascada. Dynjandi conforma un imponente salto de agua de 100 metros de altura que cae desde lo alto de una roca desplegándose como un majestuoso velo de novia sobre el paisaje agreste. Un fenómeno natural, al que en islandés apodan «El Tronador», haciendo referencia a su nombre. A lo lejos, el potente estruendo de su caída se escucha como una llamada que atrae por igual a viajeros y fotógrafos, dejando patente que esta cascada conforma uno de los lugares más impresionantes del país, sobretodo en primavera cuando una enorme manta de flores de lupino purpura cubre los alrededores y los charranes árticos coquetean por el cielo.

Cascada Dynjandi.

Dynjandi waterfall or Fjallfoss waterfall is a waterfall located in Arnarfjörður in the Westfjords region of Iceland. It is the largest waterfall in the Westfjords and has a total height of 100 metres. Below it are five other waterfalls: Háifoss, Úðafoss, Göngufoss, Hundafoss and Bæjarfoss

Isafjordur, pueblo de pescadores.

El tercer día de navegación nos lleva hasta Isafjordur, el asentamiento más grande de los fiordos occidentales, con una población de alrededor de 2600 personas y que es conocida por su industria pesquera. Mientras unos prefieren dedicar el tiempo libre explorando en kayak la bahía, otros exploramos los rincones más interesantes de la zona.

La primera visita se centra en el Westfjord Heritage Museum, un museo que permite a los visitantes conocer la historia de la navegación y la pesca en los fiordos occidentales de Islandia. Ubicado en un antiguo almacén del siglo XVIII, el museo alberga una impresionante colección de objetos relacionados con la vida marinera, desde herramientas de pesca hasta embarcaciones tradicionales para comprender el impacto de la actividad pesquera en la economía y cultura de la región. Una vez concluida la visita se degusta un plato de hardfiskur, trozos de pescado seco, que a modo de snack, desde tiempos memorables hacen las delicias los paladares islandeses.

Arquitectura típica en Isafjordur.

Cerca de Isafjordur, en el vecino pueblo de Bolungarvik, se alza la histórica iglesia luterana de Bolungarvik. Esta iglesia, rodeada de un imponente paisaje de montañas y fiordos, es un símbolo de la fe y la resistencia de los habitantes de la región a lo largo de los siglos. Nos recibe un joven párroco vestido de calle con una guitarra en ristre entonando canciones y relatos ancestrales que nos adentran en la vida cultural y espiritual de esta comunidad local.

La siguiente visita nos lleva hasta el Osvor Fishermen Museum, una reconstrucción de una estación de pesca del siglo XIX que ofrece pinceladas de lo que fuera la vida de los antiguos pescadores islandeses. Está compuesto por cabañas de turba y construcciones de madera, que permiten hacerse una idea de cómo vivían y trabajaban estos artesanos del mar en condiciones extremadamente duras. El museo es atendido por una mujer ataviada con un típico traje tradicional, botas incluidas, que explica con todo lujo de detalles el proceso de la pesca artesanal y las herramientas utilizadas en esa época, creando una atmósfera inmersiva de la vida en los fiordos de Islandia.

Cabina del SH Vega, operated por Swan Hellenic.

Vigur Island, la isla más salvaje.

Por la tarde, sin tiempo que perder, llegamos a la isla privada de Vigur, un oasis verde en las aguas azules del fiordo Isafjaroardjup repleto de aves. No hay coches en la isla, por lo que la única forma de visitarla es en barco o ferry durante los meses de mayo a septiembre.

Aunque se trata de la segunda isla más grande de la zona, únicamente la habitan tres personas que viven en una casa de madera de diseño noruego construida en 1862 acompañadas, eso sí, de más de 100.000 frailecillos. Estas adorables aves acuáticas de pico anaranjado se reproducen en grandes colonias en los acantilados costeros de la isla, en grietas entre las rocas y en madrigueras en el suelo. Vigur también es el hogar de 7.000 patos eider que el granjero, su esposa y su hijo de nueve años se encargan de cuidar. Sus plumas se recogen cuando el nido está vacío para rellenar lujosos edredones de plumón a precio de oro.

Campo geotérmico en la zona de Namaskaro o Namskard.

Para la visita es necesario llevar consigo un palo erguido a la altura de la cabeza mientras se camina para protegerse de los ataques de los charranes árticos que intentan defender sus nidos. Después de mediados de agosto, las aves parten de nuevo camino a la Antártida y la isla recobra de nuevo la calma sin sus graznidos.

La isla también cuenta con el molino de viento más antiguo de Islandia, construido en 1840. Se utilizó hasta 1917 para moler trigo importado de Dinamarca, y se ha mantenido con esmero, al igual que un bote de remos de 200 años de antigüedad, que todavía se utiliza hoy en día para transportar ovejas al continente. Nadie abandona el lugar sin probar el delicioso pastel de ruibarbo que cocinan sus moradores acompañado de una taza de café. Realmente delicioso.

Ballena en las inmediaciones de Skalanes.

Akureyri, la capital del norte.

Al cuarto día, un cambio de viento y climatología adversa hacen que pasemos de largo de la Isla Grimsey. Para mantener entretenida a la concurrencia celebramos el “Kiss the fish”, una animada fiesta al aire libre junto a la piscina climatizada. En esta tradición helénica primero el rey y la reina Neptuno leen un manifestó y posteriormente cantan y vitorean mientas los invitados más aguerridos besan un pez y toman un trago de aguardiente.

Zarpamos rumbo Akureyri, apodada la capital del norte de Islandia, donde visitamos el volcán Hverfjall, un cráter de forma casi circular y de unos 140 metros de profundidad que data de hace más de 2500 años y que se levanta imponente junto al lago Mývatn. Esta extensión de agua cobra vida gracias a la actividad volcánica de la zona, y es famosa por sus formaciones geológicas y su diversidad de aves, todo un espectáculo que refleja la dualidad entre vida y la destrucción que caracteriza al país.

Justo al este del lago Mývatn, Dimmuborgir es un laberinto de formaciones rocosas de lava que crean una atmósfera casi sobrenatural. Este «castillo oscuro» o «fortaleza de lava» fue formado por la actividad volcánica hace aproximadamente 2,300 años y cuenta con columnas y arcos naturales que asemejan antiguas ruinas. La leyenda islandesa dice que aquí viven los «jólasveinar» o troles navideños de Islandia, quienes añaden un sublime toque de misticismo al lugar.

Después de comer, el autobús de apoyo nos lleva hasta Namaskaro, una de las zonas geotérmicas más activas de Islandia. El paisaje parece salido de otro planeta, con aguas termales burbujeantes y fumarolas de azufre que emiten vapores constantemente. El suelo lo conforma una paleta colores vibrantes, desde el amarillo intenso de las emanaciones de azufre hasta tonos marrones y anaranjados que se extienden a lo largo de la tierra.

La cercana cascada Goðafoss, conocida como la «Cascada de los Dioses,» es otra de las maravillas naturales que nadie desearía perderse. Ubicada en el río Skjálfandafljót, con una caída de 12 metros y un ancho de más de 30 metros ofrecen una vistas de postal que muchos pagarían por tener en su ordenador como fondo de pantalla.

Cascada de Dynjandi.

Dynjandi waterfall or Fjallfoss waterfall is a waterfall located in Arnarfjörður in the Westfjords region of Iceland. It is the largest waterfall in the Westfjords and has a total height of 100 metres. Below it are five other waterfalls: Háifoss, Úðafoss, Göngufoss, Hundafoss and Bæjarfoss

Reserva Natural de Skálanes, explosión de flora y fauna

Al llegar al puerto de Seydisfjoudur nos están esperando un par de camiones 4×4, de aspecto rudimentario aunque totalmente preparados para serpentear por la complicada orografía que lleva hasta la Reserva Natural de Skalanes, que aunque se encuentra a menos de 20km del puerto, implica atravesar incluso el cauce de algunos arroyos. La primera parada es para divisar las ballenas jorobadas que juguetean en la orilla del fiordo, lo cual, comentan los guías, no sucede todos los días.

La reserva se encuentra junto a una granja abandonada en un paisaje idílico cubierto por un manto de flores de lupino de Alaska y charranes árticos que revolotean incansables sobre nuestras cabezas. Ataviados otra vez con palos en la cabeza para evitar el ataque de los charranes, caminamos en fila india a través de prados de altramuces hasta llegar al final de la península, donde desde un mirador se obtienen espectaculares vistas de un acantilado habitado por 40 especies diferentes de aves, incluidos frailecillos, que posan encantados para nuestras cámaras.

Flores de Saxifraga oppositifolianext.

Dynjandi waterfall or Fjallfoss waterfall is a waterfall located in Arnarfjörður in the Westfjords region of Iceland. It is the largest waterfall in the Westfjords and has a total height of 100 metres. Below it are five other waterfalls: Háifoss, Úðafoss, Göngufoss, Hundafoss and Bæjarfoss

Djupivogur, el valle de las cascadas

Por la mañana el crucero ya lleva horas atracado en Djupivour, una ciudad de la costa este de unos 530 habitantes, que conforma la base perfecta para explorar el Valle de Fossardalur en coches todo terreno. Este valle, escondido entre las montañas de los fiordos del este de Islandia, es famoso por su paisaje verde y agreste, acicalado por una serie de cascadas impresionantes, entre ellas la de Múlafoss, que se despliega majestuosa en un entorno rocoso, brindando una vista impactante y a menudo envuelta en una fina niebla que añade un toque de misterio.

Heimaey Island, el colofón perfecto

Heimaey Island, la única isla habitada del archipiélago de las Westman Islands en Islandia, es un lugar cautivador que ofrece una variedad impresionante de paisajes y actividades, siendo la última escala antes de volver a Rekjavik. Sus dramáticos acantilados son el hogar de miles de frailecillos, particularmente en la zona de Stórhöfðaviti, uno de los puntos más ventosos y bellos del país. Otro de sus atractivos, es poder caminar por los senderos que serpentean los campos de lava creados por la erupción volcánica de Eldfell, un pequeño pueblo que fue engullido por la lava en 1973. Muy cerca, el Museum of Remembrance (Eldheimar) se encarga de ofrecer una experiencia inmersiva que transporta a los visitantes a ese momento histórico, el colofón perfecto a este increíble viaje. Ahora, otros viajeros tendrán la suerte de embarcar al día siguiente de nuevo en Rekjavik para seguir soñando con nuevas aventuras.

Restaurant del SH Vega cruise operado por Swan Hellenic.

GUIA PRÁCTICA

CÓMO LLEGAR

Fly PLAY Airlines es una startup islandesa de LCC cuyas operaciones se iniciaron en junio de 2021. La compañía recaudó con éxito 90 millones de dólares en nuevo capital en una oferta pública inicial (OPI) y cotiza en el Nasdaq First North Growth Market de Islandia. La aerolínea recibió su certificado de operador aéreo (AOC) de la Autoridad de Transporte de Islandia en mayo de 2021 y lanzó su servicio Reikiavik-Londres Stansted con el avión A321neo el 24 de junio de ese mismo año, seguido de otros seis destinos europeos en junio y julio. PLAY ha sido galardonada con el premio Start-up del Año 2022 por CAPA – Center for Aviation. En España vuela desde Barcelona, Madrid, Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura, Alicante, Málaga y Palma de Mallorca a Reikiavik.

MÁS INFORMACIÓN.

Swan Hellenic

Fly PLAY Airlines.

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