EXPRESO DE LA ROBLA

Tres días recorriendo el norte de España en un viaje nostálgico hacía el pasado. Desde Bilbao hasta León recorriendo los lugares más emblemáticos por los que discurría el antiguo tren hullero.

El viaje nos traslada a principios del siglo XX, cuando las antiguas vías de tren que serpenteaban la Cornisa Cantábrica soportaban el trajín de los trenes cargados de carbón que circulaban desde las minas leonesas y palentinas hasta la industria siderúrgica de Vizcaya. Estas mismas vías son testigo ahora, de una ruta turística conocida como el Expreso de la Robla, sustituyendo la carga de antaño, por vagones de lujo con una decoración clásica, y dotado con todas las comodidades modernas, aunque con precios accesibles. Atraviesa impresionantes paisajes de la pintoresca cordillera norte de España uniendo Bilbao y León durante tres días y dos noches atravesando, y en ocasiones visitando, lugares como Balmaseda, las Merindades, Frías, Carrión de los Condes, Fromista o la villa romana de La Olmeda, hasta llegar a León, donde se visita su impresionante catedral. Dicen que es el hermano pequeño del Transcantábrico y, aunque sus dormitorios no son tan glamurosos, el romanticismo y la experiencia de viajar en un tren de época están garantizados. Quizás, es el tren más recomendable para los no iniciados en los viajes en trenes de lujo.

Valle de Mena.

Bilbao, preludio del viaje

Bilbao es el inicio de la ruta, y lo más conveniente es pasar unos días allí antes de la salida para poder visitar lugares tan emblemáticos como el Guggenheim, el mercado de la Rivera o darse una vuelta por el casco viejo.

El Museo Guggenheim de Bilbao es uno de los museos más famosos y visitados del mundo. Inaugurado en 1997, este museo de arte moderno y contemporáneo ha sido un catalizador para la regeneración urbana y económica de la ciudad de Bilbao y una inspiración para otros proyectos culturales en todo el mundo. Fue diseñado por el arquitecto canadiense Frank Gehry, quien ganó el concurso internacional para su diseño en 1991. Gehry propuso un edificio de titanio y acero con formas curvas y ondulantes que se asemejan a un barco o un pez. El edificio tiene una superficie de 24,000 metros cuadrados y alberga una colección de arte moderno y contemporáneo de renombre mundial. Ha acogido exposiciones de algunos de los artistas más importantes del siglo XX y XXI, incluyendo a Andy Warhol, Yves Klein, Jeff Koons, Richard Serra, Anish Kapoor y Louise Bourgeois. La colección permanente del museo incluye obras de arte de Pablo Picasso, Joan Miró, Mark Rothko, Robert Motherwell y otros artistas de renombre. Siempre hay una buena oportunidad para visitarlo. El Mercado de la Ribera de Bilbao, uno de los más emblemáticos del país, es un lugar lleno de vida y color que se encuentra en la ribera del río Nervión, en pleno corazón de la ciudad. Desde siempre, el mercado se ha convertido en un punto de encuentro para los bilbaínos, y en un lugar de interés turístico para los visitantes. Está ubicado en un barrio conocido popularmente como «Las Siete Calles», en pleno casco antiguo, un entresijo de callejuelas que da cobijo a sin fin de bares y restaurantes en los que degustar la afamada gastronomía bilbaína.

Bilbao.

Comienza el viaje

La estación de La Concordia de Bilbao, vestigio de la Blle Époque de la ciudad, es el punto de partida de este viaje. Los pasajeros van llegando entre las 13:00 y las 15:00, hora en la que se hace la recepción oficial y el brindis de bienvenida con cava. Minutos después, el tren pone rumbo a Espinosa de los Monteros.

El convoy del Expreso La Robla se compone de tres coches­salón y cuatro coches­cama, todos ellos conectados en el interior por estrechos pasillos que permiten el libre tránsito en toda su longitud. En el primer caso se trata de confortables espacios comunes climatizados donde se sirve el desayuno­buffet todas las mañanas, y donde se pone a disposición del viajero prensa diaria, revistas, biblioteca, videoteca, televisión y acceso gratuito a Internet. Gracias a su esmerada decoración y a la tecnología presente es el marco perfecto para charlar con los compañeros de viaje, relajarse leyendo o para disfrutar de las magníficas vistas que discurren por los ventanales.

En menos de dos horas se llega a Balmaseda, a orillas del río Kadagua y los pies del monte Kolitza, nexo de unión con Castilla y León, y una de las localidades con mayor encanto de Euskadi. El tren no se detiene sino que sigue camino hacia las Merindades, lugar que se atraviesa sobre las seis de la tarde. Representa uno de los paisajes más increíbles de todo el recorrido. Entre los Montes de Ordunte, Sierra Salvada y el crestón calizo de la Peña se extiende el manto verde del Valle de Mena. Englobados dentro del sector más oriental de la Cordillera Cantábrica, los Montes de Ordunte sirven de frontera natural entre la comunidad cántabra y la vasca. Resalta por sus excelentes espacios naturales, donde la exuberante vegetación, en la que conviven hayas, encinas, arces, pinos, madroños y robles junto a otras especies, se alterna con amplios y verdes pastizales de los que se alimentan las vacas monchinas, autóctonas del norte de España. En las vides que rodean el valle se produce desde el siglo IX el afamado vino chacolí.

Interior Expreso La Robla.

Frías y su impresionante castillo.

La primera parada llega pasadas las 19:00 horas para visitar el pueblo de Frías, ya en la provincia de Burgos. El autobús de apoyo recoge a los viajeros para llevarlos hasta la misma entrada del pueblo, al que apodan “Ciudad del Cielo” ya que alza sobre un peñón de roca rodeado pro un precioso valle regado por las aguas el río Ebro. Sus calles empedradas, sus casas de piedra y sus monumentos medievales transportan al visitante a otra época. La Plaza de España, situada en el centro de la villa, es uno de los lugares más emblemáticos de Frías, con su fuente de piedra y sus balcones de madera decorados con flores. La iglesia de San Vicente, situada en la parte alta del pueblo, es uno de los monumentos más destacados. Se trata de una iglesia románica cuya portada principal se exhibe hoy en día en el Museo de los Claustros de Nueva York. Otro de los monumentos más importantes de la villa es su Castillo, situado sobre un promontorio con vistas panorámicas hacía todo pueblo, y que representa uno de los castillos roqueros más espectaculares de Castilla. Fue construido en el siglo XI y remodelado en sucesivas épocas. En su interior se pueden visitar diferentes estancias como la Torre del Homenaje, el Salón de Armas o la Cámara del Rey.

Frías.

Tras los pasos del camino de Santiago

Se desayuna al compás de la marcha en dirección a Mataporquera. Antes de las nueve ya se divisa desde la ventana la cadena kárstica de Ojo Guareña, un impresionante sistema de cuevas y simas que se extiende a lo largo de más de 100 kilómetros y que conforma uno de los grandes atractivos turísticos de la región, un verdadero paraíso para los amantes de la espeleología y la naturaleza. Sin apenas terminar el desayuno por los ventanales de la derecha hace su aparición el embalse del río Ebro, ya entrando en tierras cántabras. A las 10:35 el tren entra en la estación de Mataporquera, desde donde el bus nos traslada hasta Carrión de los Condes, famosa por ser uno de los lugares más interesantes de todo el recorrido del Camino de Santiago, por su gran riqueza patrimonial, siendo uno de los enclaves del Románico Palentino. Los peregrinos llegan hasta aquí tras recorrer los 20 kilómetros que les separan de Fromista, conocida como la Villa del Milagro, siguiente escenario que se visita, para admirar su emblemática iglesia de San Martín de Tours, todo un referente del románico europeo por la perfección de sus proporciones y por sus magníficos elementos decorativos. La visita prosigue ya desde el autobús recorriendo el Canal de Castilla justo en el tramo donde presenta el mayor desnivel de todo cauce y tiene el único conjunto cuádruple de esclusas del canal. Uno de los proyectos más relevantes de ingeniería civil de España, y que continua funcionando desde el siglo XIX. El almuerzo se realiza en el Mesón de los templarios, uno de los restaurantes más enigmáticos de Villalcazar de Sirga, en el que Pablo Payo, que tiene la distinción de Mesonero Mayor, recibe a sus comensales en la puerta del establecimiento a la vieja usanza, vestido incluso con su traje de peregrino. Su gastronomía está basada en productos típicamente castellanos, siendo el Lechazo asado su especialidad más consagrada.

Fromista.

El expreso a cámara lenta

Se le llama expreso porque los pasajeros duermen en el tren, no por las velocidades vertiginosas que pueda alcanzar, ya que rara vez se superan los 50 Km/h. Aquí lo importante son las vistas e impregnarse con se traqueteo nostálgico que te acompaña durante todo el viaje. Las noches son tranquilas ya que el tren permanece estacionado en alguna de las estaciones del recorrido. El convoy va arrastrado por una unidad 1914, una de las 17 locomotoras híbridas de vía estrecha operadas por RENFE, y que tanto pueden ser empleadas como vehículos diésel o eléctrico. En ocasiones también se utiliza una locomotora 1657, una maquina perteneciente a la serie 1650 «bicabinas» de la antigua FEVE fabricadas en 1985. Esta locomotora está logotipada para ser utilizada por el Expreso de la Robla en sus típicos colores rojo y verde.

León, punto final

El último despertar en El Expreso de la Robla se hace a ritmo de la campanilla y, con el desayuno buffet servido mientras el tren en marcha, lo que siempre da un toque de romanticismo al momento. A las 9:30 el tren procedente de Cistierna, donde hemos pasado la noche, hace su aparición en la estación de San Feliz de Torío a escasos 13 kilómetros de Leon. Desde aquí el bus de apoyo lleva a los pasajeros hasta la mismísima catedral de León en la que se hace la ultima visita y despedida del grupo.

Situada en el centro de la ciudad, la catedral de León es un ejemplo excepcional de arquitectura gótica española y es considerada una de las joyas del patrimonio cultural e histórico de España. Con sus 125 metros de longitud y 30 metros de altura, es la segunda catedral más grande de España después de la catedral de Sevilla. El interior de la catedral de León es igualmente impresionante, con una nave central y dos laterales. La nave central es la más grande de España y cuenta con una altura de 30 metros. El techo de la nave central está decorado con bóvedas de crucería y cuenta con hermosos rosetones de vidrieras que iluminan el interior de la catedral.

Plaza del Grano. León.

Merece la pena quedarse unos días en León para visitar otros lugares singulares, como la Casa Botines, pasear por el casco antiguo o degustar su increíble gastronomía.

Aunque fueron distintos autores los que aportaron su grano de creatividad para el despertar modernista de León, el máximo exponente de esa libertad imaginativa fue un arquitecto que marcó un hito en la historia del arte mundial: Antonio Gaudí, que dejó su impronta en La flamante Casa Botines (1892). Una ruta modernista propone descubrir los hitos más importantes, se inicia en la calle Ancha, continua por la Plaza de la Catedral para virar por la calle Damaso Merino, sigue por Cervantes y Recoletos hasta el Parque del Cid, continua hasta la Plaza Santo Domingo, la Av Ordoño II y finaliza en la mismísima Casa Botines.

Sin dejar de hablar de Gaudí, merece la pena desplazarse hasta Astorga para visitar el Palacio Episcopal, un encargo del obispo de la ciudad Joan Baptista Grau i Vallespinós, quien quería construir una residencia digna de su posición y estatus en la Iglesia católica y para ello encargo al máximo exponente del modernismo catalán su construcción.

Palacio de los Guzmanes, León.

No hay que abandonar León sin visitar las cuevas de Valporquero, uno de los tesoros naturales más importantes de la región y que sin duda es la guinda perfecta del pastel. Para llegar hasta allí se cruzan las impresionantes paredes verticales de las Hoces de Vegacervera, formadas por un angosto valle esculpido por la eterna paciencia del fluir del río Torío. Los cuevas, atraviesan 1300 metros de galerías y salas subterráneas visitables repletas de estalactitas y estalagmitas formadas lentamente durante miles de años. Están iluminadas con luz artificial, lo cual permite apreciar todavía mas la belleza de estas formaciones rocosas y los colores naturales sus paredes y techos.

Expreso La Robla.

Un poco de historia

La historia del Ferrocarril de La Robla se remonta a finales del siglo XIX, cuando la compañía minera Hullera Vasco Leonesa decidió construir una línea ferroviaria para transportar el carbón desde las minas de la provincia de León hasta el puerto de Bilbao. El proyecto fue liderado por el ingeniero Mariano Zuaznávar, financiado por los empresarios Enrique Aresti y Victoriano Zabalinchaurreta. La línea se construyó en varias etapas y finalmente se completó en 1929, con sus 335 km y se considera la vía estrecha más larga de Europa occidental.

La compañía constructora y operadora inicial fue la Sociedad del Ferrocarril Hullero de La Robla a Valmaseda, que cambió su nombre a Ferrocarriles de La Robla en 1905. En 1972, la compañía se declaró en quiebra y la empresa pública FEVE asumió la gestión de la línea. Sin embargo, la situación no mejoró bajo su dirección y, en 1991, se limitó su uso solo para el transporte de mercancías, eliminando el tráfico de pasajeros. Gracias a acuerdos con el gobierno, se reanudaron algunos servicios en 2003 entre León y Bilbao. Desde el 1 de enero de 2013, la infraestructura es administrada por Adif, mientras que los servicios de pasajeros y mercancías son prestados por Renfe Cercanías AM y Renfe Mercancías, respectivamente.

Expreso La Robla.

En 2010, Renfe puso en marcha el Expreso de La Robla, un tren turístico que recorre la misma ruta que el ferrocarril original, pero con todas las comodidades y servicios de la era moderna. Cuenta con cuatro coches­cama que albergan siete compartimentos cada uno, todos son exactamente iguales con 3,37 m2 de superficie total. Las cabinas tienen un ambiente moderno y juvenil que permiten un confortable descanso, están decoradas en madera y una inmensa imagen del Museo Guggenheim de Bilbao junto a la cama. A pesar de su reducido espacio, hasta el último milímetro está aprovechado y están equipadas con dos camas­litera de 1,80 x 0,70 metros cada una, armario ropero y una ventana con vistas al exterior, además de contar con luz de lectura, climatización, hilo musical y megafonía interna. Disponen asimismo de un pequeño cuarto de baño totalmente equipado con toallas, ducha de hidromasajes, lavabo, inodoro, secador de pelo y una ventana traslúcida que permite la entrada de luz exterior.

Cuenta con dos recorridos diferenciados. Por un lado, el itinerario de La Robla, que une Bilbao y León y que narramos en este libro, y el llamado Ruta del Peregrino, mucho más costero, de recorrido circular saliendo desde Oviedo, parando en Viveiro, Estaca de Vares, Barqueiro, San Andrés de Teixido, A Coruña, Santiago de Compostela y vuelta a Oviedo.

Expreso La Robla.

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