El invierno en Lleida es una aventura para los cinco sentidos. Es adrenalina y calma, gastronomía y cultura, naturaleza y conexión humana. Cada valle, cada pueblo, cada producto y tradición son el reflejo de un territorio abierto, dinámico e inspirador.
Texto Marc Codinas
En el Pirineo, las once estaciones de esquí de la demarcación —cinco de esquí alpino y seis de esquí nórdico, de las cuales una combina ambas modalidades— configuran la mayor área esquiable de Cataluña, con más de 500 kilómetros de pistas y una amplia oferta de servicios de alta calidad. Baqueira Beret es un referente europeo en deportes de invierno. Sus pistas se extienden entre la Val d’Aran y las Valls d’Àneu, en el Pallars Sobirà, y, además de disfrutar de unas condiciones de nieve únicas por su orientación atlántica, ofrece al visitante una propuesta gastronómica y cultural de alto nivel. Cuenta con una potente infraestructura de restauración, opciones de après-ski y una estrecha vinculación con el entorno, donde se promueven proyectos de sostenibilidad y conservación. Sus iniciativas deportivas, como la celebración de competiciones internacionales, suman aún más atractivo a la estación. Baqueira Beret es la única estación con circuitos de esquí alpino y esquí nórdico.

Boí Taüll, en la Alta Ribagorça, se eleva como el techo pirenaico para los amantes del esquí con la cima del Puig Falcó, y sigue apostando por diversificar la oferta, este año con una nueva tirolina que es sello de adrenalina. Los circuitos de esquí freeride, el esquí de travesía y las actividades familiares y de bienestar —con rutas termales y sesiones de relax— conviven con la tradición románica del valle, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.
En el Pallars Sobirà, Espot y Port Ainé mantienen viva la esencia de la montaña con actividades para familias y escolares. Port Ainé ofrece nieve estable hasta el fin de la temporada, además de salidas con retrac para contemplar la puesta de sol desde el pico del Orri, o un amplio abanico de rutas con raquetas por los límites del Parque Natural del Alt Pirineu. Espot, por su parte, conecta con el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y es el punto de salida de rutas que han situado la demarcación en el mapa alpinista internacional.

Port del Comte, en el Solsonès, completa la oferta con un modelo de proximidad y respeto ambiental que seduce por los servicios familiares y el ambiente tranquilo. Sus instalaciones y sus pistas —pensadas para la iniciación y el perfeccionamiento del esquí—, junto con campings y bungalows con calefacción, jardines de nieve, guarderías y propuestas animadas para pequeños y mayores, definen la estación como un punto de acogida accesible y sereno para disfrutar del invierno.
Las estaciones de esquí nórdico —Aransa, Lles de Cerdanya, Sant Joan de l’Erm, Tavascan, Tuixent – la Vansa y Virós-Vallferrera— promueven una conexión pausada con el paisaje y abanderan un modelo de turismo responsable con un fuerte componente educativo. Mediante actividades de esquí, raquetas, salidas guiadas y talleres ambientales, ponen en valor la biodiversidad y el respeto por el medio natural. Mediante Tot Nòrdic, las estaciones están trabajando en el Plan de sostenibilidad turística en destino, financiado con los fondos Next Generation, con el objetivo de transformarse en verdaderas estaciones de montaña y con actividad todo el año. Este plan impulsa actuaciones para la instalación de paneles fotovoltaicos, la transición digital y la renovación de infraestructuras, con el fin de mejorar la competitividad, desestacionalizar la oferta y consolidar su papel como motor económico de los pueblos que las gestionan. Repartidas por la Cerdanya, el Alt Urgell y el Pallars Sobirà, estas estaciones ofrecen circuitos entre bosques de pino negro, abetos y abedules. La promoción de actividades familiares, la gestión sostenible y la creación de nuevas experiencias a lo largo de todo el año posicionan el esquí nórdico como una propuesta respetuosa, tranquila y activa.

El esquí es también una experiencia abierta a todo el mundo, sin límites ni barreras. En las estaciones de Lleida, la inclusión y la accesibilidad forman parte esencial de su ADN. Varios centros cuentan con programas específicos de deporte adaptado, con equipamientos como sillas de esquí, dispositivos de apoyo y monitores especializados que permiten disfrutar a todo el mundo de la nieve. Entidades y clubes del territorio colaboran estrechamente con las estaciones para ofrecer formaciones, talleres y jornadas de iniciación, haciendo que la aventura blanca sea realmente inclusiva.