NUEVA ZELANDA. Un viaje en una autocaravana Wilderness recorriendo los lugares más emblemáticos de la isla norte a tu aire.

Sin duda, la mejor manera de descubrir la belleza de Nueva Zelanda es hacerlo con tu propia autocaravana. La libertad que te da poder recorrer caminos de tierra, tomar rutas menos transitadas o simplemente disfrutar de sus agrestes paisajes a tu propio ritmo es, sin duda, el lujo más preciado.

Alquilar una camper en Wilderness no es comparable con hacerlo en otro lugar, aquí uno se asegura de que todo va a salir bien. No es lo mismo dormir en una furgoneta adaptada que hacerlo en una exclusiva autocaravana con prácticamente las mismas comodidades que podrías encontrar en un pequeño apartamento; como por ejemplo disponer de un baño en condiciones óptimas, una amplia cama de matrimonio de casi dos metros de ancho, o una cocina perfectamente equipada hasta el último detalle. En nuestro caso Wilderness nos proporcionó una recién estrenada Fiat Ducato de 6,7 metros de longitud, cambio automático, y todas las ventajas que uno puede pedirle a un vehículo de alta gama. La sensación de alquilar una autocaravana premium se percibe en su interior, equipado con materiales de alta calidad, lencería de gama extra, tapicería de primera, electrodomésticos de última generación y armarios de alta calidad, además de un dormitorio independiente separado de la sala de estar para mayor privacidad. Nuestro pack incluía un seguro a todo riesgo, internet, y autopistas prepagadas, así que nada podía salir mal.

Auckland, inicio de la ruta.

Recogemos nuestra reluciente motorhome en Auckland, no sin antes recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Auckland despliega una elegancia relajada que solo una ciudad costera de Oceanía puede ofrecer. Las mañanas suelen comenzar con un paseo sereno por las playas de la costa norte, donde el sonido del oleaje y la brisa marina establecen el tono de un día perfecto. Después, Ponsonby Road aporta su característico aire chic con unos impecables huevos Benedict y un café con leche, antes de adentrarse en sus boutiques de diseño que bordean las calles peatonales.

Más al sur, la zona entre Britomart y Wynyard Quarter ejemplifica la transformación urbana de la ciudad: durante los últimos cinco años se ha convertido en un epicentro de gastronomía, coctelería y compras exclusivas. En los días soleados, el ferry hacia la isla de Waiheke ofrece una escapada idílica. Sus codiciadas bodegas y las panorámicas del puerto de Waitematā —salpicado de islas— justifican por sí solas el viaje. Por la tarde se puede coger un ferri hasta Devenport desde donde se tienen las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

La escena cultural de Auckland se manifiesta en instituciones de referencia como la Galería de Arte de Auckland, que alberga una colección de obras maestras nacionales y exposiciones internacionales rotativas, y el majestuoso Museo de Auckland, dedicado a la historia y el espíritu del país.

Auckland.

Bahía de Matapouri, nuestra primera noche.

Nuestro primer día pasa por acostumbrarnos a la conducción y a las dimensiones de nuestra motorhome Wilderness, con el hándicap de que en Nueza Zelanda se conduce por la izquierda. La app CamperMate será nuestra principal aliada durante estos días ya que en ella se puede descubrir cualquier cosa relacionada con la planificación de un viaje en autocaravana por Nueva Zelanda: lugares en los que acampar de manera gratuita, campings, servicio de vaciado de aguas, gasolineras, duchas, rutas y un sin fin de información que puede servir de mucha utilidad. Gracias a ella, acampamos la primera noche en la Bahía de Matapouri, en un lugar tranquilo a primera línea de playa.

la Bahía de Matapouri despliega una playa en forma de media luna que parece trazada con pinceladas de calma. Sus aguas color esmeralda y arena dorada forman un refugio natural donde el ritmo de las olas marca el compás de días despreocupados. Es perfecta para nadar, practicar paddleboard o simplemente dejarse llevar por la serenidad del paisaje. A un breve paseo se encuentra la célebre Mermaid Pool (cuando las mareas lo permiten), un tesoro natural que refleja la luz del Pacífico como una joya turquesa. Con su combinación de belleza prístina y atmósfera relajada, que se ha ganado un meritorio lugar entre las playas más encantadoras del país.

Península de Karikari.

Bahía de las islas, uno de los primeros enclaves europeos.

Conduciendo hasta el norte llegamos hasta Russell, antigua capital y uno de los asentamientos europeos más tempranos del país ubicado en plena Bahía de las Islas, un lugar repleto de bahías secretas, aguas cristalinas y un legado histórico de enorme valor, que combina naturaleza y cultura a partes iguales.

Antes de alcanzar al muelle histórico de Russell, el camino bordea playas solitarias, pequeñas franjas de arena dorada donde el mar parece susurrar historias de los primeros navegantes que llegaron al Pacífico Sur. La ciudad refleja un ambiente apacible, repleto de casitas blancas, cafés frente al mar y senderos que conducen a miradores desde los que se abarca la inmensidad de la bahía. La mezcla de historia colonial y calma costera le otorga un carácter único.

A pocos minutos cruzando el puente natural que forma la bahía, Waitangi emerge como uno de los lugares culturales más importantes de Nueva Zelanda. Allí fue, donde en 1840 se firmó el Tratado de Waitangi entre representantes de la Corona británica y jefes maoríes. Es posible visitar el complejo histórico que preserva la memoria del acuerdo fundador del país. Sus jardines, la Casa de Reuniones (Whare Rūnanga) finamente tallada y la imponente waka (canoa ceremonial) ofrecen un recorrido que ilumina el profundo vínculo entre el pueblo maorí y su tierra. La experiencia se completa con una exhibición cultural maorí, que incluye una demostración vibrante de haka, cantos y relatos que aporta vida a las tradiciones transmitidas de generación en generación.

Gastronomía en hobbit houses

Hacia el Faro de Cape Reinga, el lugar más septentrional del país.

Nuestra intención es visitar el Faro de Cape Reinga, el punto más al norte de Nueva Zelanda, pero antes pasaremos noche en la península de Puwheke, un enclave que despliega una colección de paisajes que alternan entre el aislamiento más puro y la grandeza costera. Sus playas, casi siempre tranquilas, revelan una Nueva Zelanda luminosa y sin artificios.

La playa de Puwheke, con su arena blanca y un mar que quiebra en tonos esmeralda, es uno de los tesoros menos conocidos de la región. Su carácter remoto la convierte en un refugio perfecto para disfrutar del rumor constante del Pacífico. No muy lejos, la playa de Waipapa brinda otro tramo de costa prístina, bordeado por dunas bajas y un horizonte abierto que invita a largas caminatas.

Hacia el oeste, la bahía de Maitai conforma una ensenada protegida donde el agua se arremolina suavemente sobre arenas doradas, ideal para un respiro lejos de todo y porque no para preparar un delicioso desayuno en nuestra motorhome al ritmo de las olas.

Siguiendo la carretera, el paisaje cambia drásticamente al llegar a la legendaria Ninety Mile Beach, una línea infinita de costa que parece no tener fin, donde el viento, el océano y el cielo se fusionan en un mismo espectáculo. Conducir por la arena de la playa al atardecer aporta un punto de adrenalina que se fusiona con la magia del momento.

A pocos kilómetros, las Giant Sand Dunes se alzan como montañas de arena color miel, ofreciendo un contraste sorprendente con el azul del mar y una dosis de aventura para quienes se animan al sandboarding o a la simple exploración a pie.

El recorrido culmina en el faro de Cape Reinga, uno de los lugares espirituales más emblemáticos del país. Allí, donde se encuentran el mar de Tasmania y el océano Pacífico, la mitología maorí sitúa el punto desde el cual los espíritus emprenden su viaje hacia la tierra ancestral de Hawaiki. El faro, solitario sobre el acantilado, preside uno de los paisajes más conmovedores del norte neozelandés.

Faro en Cabo Reinga.

Minas de oro y espiritualidad

Volvemos hacia el sur por la Auckland Southern Motorway hasta llegar a la Arai te Uru Natural Reserve, donde las dunas que flanquean la entrada del Hokianga Harbour se elevan como guardianes naturales de un enclave cargado de historia maorí y belleza costera. Muy cerca, el apacible pueblo de Rawene conserva un aire artístico y relajado, con casas históricas y un muelle que se asoma a las aguas tranquilas del estuario.

Hacia el interior, el bosque de Waipoua resguarda a Tāne Mahuta, el magnífico árbol kauri gigante considerado una figura sagrada en la cosmología maorí. Su presencia imponente recuerda la profunda conexión entre la naturaleza y la espiritualidad en este rincón del país.

Siguiendo hacia el sur, Mauao —el icónico monte que preside Mount Maunganui— combina perfiles volcánicos suaves, playas amplias y senderos panorámicos que capturan la esencia de la Bahía de Plenty. El viaje prosigue hasta Waihi, donde las históricas minas de oro narran el pasado industrial de la región y conviven hoy con rutas patrimoniales y vistas impresionantes al borde de la gran fosa minera.

Hotel Duke of Marlborough.

Hobbiton, un sueño para muchos

En las suaves colinas verdes de Waikato, Hobbiton emerge como un universo paralelo donde la fantasía adquiere forma física y el lujo se presenta en clave pastoral. Para los amantes de The Lord of the Rings y The Hobbit visitar el set cinematográfico en el que se rodaron estas películas, supone una de las experiencias más exquisitas y evocadoras, que ya de por sí justificarían un viaje a Nueva Zelanda.

El recorrido se desarrolla entre senderos bordados de jardines florales, huertos vibrantes y fachadas circulares que parecen brotar directamente del imaginario de Tolkien. Cada casa hobbit exhibe detalles cuidados con precisión artesanal, creando una sensación de inmersión total en un pueblo que, aunque imaginario, se percibe real y sorprendentemente íntimo.

Tras explorar las colinas, la visita conduce al icónico Green Dragon Inn. Allí, las degustaciones de cervezas artesanales exclusivas de Hobbiton —elaboradas especialmente para el set— ofrecen un toque indulgente, acompañado por el ambiente acogedor de una taberna de otra época. La experiencia alcanza su punto álgido con la Evening Banquet Experience, una cena que eleva el concepto de turismo cinematográfico a nivel gastronómico. En el interior del salón iluminado por lámparas cálidas, largas mesas de madera se llenan de platos inspirados en la cocina neozelandesa contemporánea: carnes de origen local, verduras de temporada, panes recién horneados y postres elaborados con un refinamiento rústico que encaja a la perfección con el espíritu del lugar. Tras la cena, un paseo nocturno entre las casas hobbit iluminadas por faroles convierte la colina en un escenario casi onírico.

Hobbit houses.

Entre Géiseres y cuevas espectaculares.

En la costa este de Bay of Plenty, Whakatāne despliega un ritmo costero vibrante y luminoso. Sus amplias playas, los cafés frente al mar y el acceso a reservas naturales la convierten en una base perfecta para explorar una de las regiones más soleadas de Nueva Zelanda. Desde su puerto parten excursiones hacia la remota Whakaari/White Island, mientras que el entorno cercano invita a caminar por bosques costeros y disfrutar de panorámicas abiertas al Pacífico.

A menos de dos horas hacia el interior, Rotorua ofrece un contraste total: géiseres, piscinas de barro burbujeante y el característico aroma sulfuroso que anuncia la intensa actividad geotérmica de la zona. Aquí, los baños termales se convierten en una experiencia imprescindible. Entre piscinas naturales al aire libre y complejos spa de lujo, las aguas minerales —cargadas de propiedades terapéuticas— brindan un descanso profundo en un entorno donde tierra y vapor respiran al unísono. Rotorua, además, es uno de los epicentros más importantes de la cultura maorí, con espectáculos tradicionales, gastronomía hāngī y visitas a aldeas vivas que mantienen prácticas ancestrales.

Hacia el oeste, el paisaje da un giro inesperado en las cuevas de Waitomo, un conjunto de cavernas subterráneas célebres por sus formaciones de piedra caliza y por el fenómeno casi mágico de los glowworms. En la oscuridad absoluta, miles de estos pequeños organismos bioluminiscentes iluminan los techos como un firmamento interior, creando una de las experiencias naturales más singulares del país.

Nuestro recorrido nos lleva un día antes de devolver la autocaravana a la remota playa de Kawhia, un enclave tranquilo donde las dunas doradas se mezclan con aguas cálidas y, con marea baja. Aquí los lugareños guardan un secreto mágico, la posibilidad de excavar en la arena creando tu propia piscina termal natural. Una práctica sencilla que encapsula el espíritu del oeste rural neozelandés, donde la vida fluye al ritmo del mar. El lugar ideal en el que pernoctar la última noche en la autocaravana, junto a la tranquila bahía de Te Wharu. Tras una velada lluviosa, el amanecer obsequió un despertar espectacular: el sol reapareció con fuerza y un doble arcoíris pintó el cielo, poniendo el colofón perfecto a este inolvidable viaje.

Camper en la palya Ninety Mile.

COMO LLEGAR:

Emirates: Con techos extra altos y pasillos más anchos en todas las clases, el A350 de Emirates es elegante y espacioso por dentro. La comodidad del cliente es una prioridad absoluta, y las configuraciones de los asientos ofrecen más espacio e intimidad a cada viajero. En la cabina Business Class del A350 de Emirates, la configuración es de un asiento junto a la ventanilla izquierda, dos asientos en el centro y un asiento junto a la ventanilla derecha (1-2-1). En Premium Economy, la configuración es de dos asientos junto a la ventanilla izquierda, tres asientos en el centro y dos asientos junto a la ventanilla derecha (2-3-2). En Economy Class, la configuración es de tres asientos junto a la ventanilla izquierda, tres asientos en el centro y tres asientos junto a la ventanilla derecha (3-3-3). Esta configuración facilita el acceso de todos los pasajeros al pasillo. La zona de cocina del A350 es notablemente espaciosa y ofrece a los clientes de Economy Classuna zona para estirar las piernas y tomar un tentempié gratuito en los vuelos de larga distancia. En el A350 de Emirates se ha mejorado el espacio de almacenamiento, con bolsillos divididos y compartimentos superiores más grandes.

MÁS INFORMACIÓN.

Wildserness: http://www.wilderness.co.nz

Emirates: http://www.emirates.com

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